Un día, no me acuerdo el año, el abnegado y admirado Dr. Daniel Stamboulian dejó caer en el oido de Enrique Tettamanti, una IDEA – FUERZA: Trabajar para que nazcan bebes sin el virus del SIDA. Desde Miami hacia toda América. Y el milagro se hizo. Y la amistad y el golf se dieron la mano, y los bolsillos respondieron.
Y el nombre de este notable científico argentino una vez más se estampo en la historia. El que piensa en GRANDE, es el mismo que crea el futuro: Daniel Stamboulian es “ESTE TIEMPO” y ya está en la historia de todos nosotros.
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